Las tecnologías 2.0 reinventan y reinterpretan las formas de acceder y compartir la información, los canales de referencia y las posibilidades de influir o condicionar un mercado, un producto o una comunidad. Gestionar la reputación de una empresa en este entorno supone una actitud de cambio, de transformación tan profunda que sólo aquellos que asimilen la intensidad de la “nueva naturaleza del mercado y de la sociedad” podrán reorientar, diseñar y programar el principal activo hoy de nuestras compañías: el valor de los intangibles (también de Antoni)

La reputación o los intangibles es el norte de los profesionales PR, de eso se trata. Y el escenario web 2.0 es quizás la mejor arena donde se manifiestan esos intangibles. La transparencia de la dinámica del entorno red implica de algún modo perder el control de la gestión tradicional de los intangibles; o bien ganarlo. Se entiende? Google.

Es quizás poner a consideración de muchos cosas que quizás en otro tiempo no trascendían dejando no solo a consideración de las partes implicadas sino de muchos otros más, las decisiones empresariales.

Hay compañías que tienen la tentación de forzar su crédito corporativo en Internet utilizando estrategias de “autorreputación”, alterando la autenticidad de las votaciones, usurpando falsas identidades o introduciendo comentarios forzados en plataformas sociales para sustituir las opiniones reales de los internautas. Otros han intentado, directamente, manipular las páginas de las enciclopedias digitales como la Wiquipedia y les ha salido el tiro por la culata. …… Pero la Red delata fácilmente a quien juega a hacerse el listo. La “huella digital” se descubre, entre otras pistas, con programas de rastreo como el WikiScanner.

Sin dudas existen tácticas para mejorar el nivel de visibilidad en la red, desde las burdas hasta las más planificadas. Pero aquí el problema es doble: quienes quieran dejar delado la cuestión de ética profesional sí tendrán que lidiar con un público experto. Basta con un pequeño ejemplo analizar los pros y contras de esto.

Cuando uno se mete en esto, también empieza a conocer de todo esto. Lo que nos pasó a nosotros en Tendencias fue que lo tomamos como un espacio de aprendizaje. No buscamos de entrada voltear los rankings de visitas, comentarios, authority (siendo Terra un portal de 4 millones de visitas no estuvimos ahí, y nos costó bastante lograr un lugar en la home de Telefónica).

Quizás en algún modo esto puede ser un error que cometimos. Nuestro no tiene el tráfico de otros, y a veces tuve que transpirar al responder alguna pregunta del CEO en torno a eso (digamos que las publicidades del Grupo cuentan con buen readership..!). Esto es diferente, o por ahora diferente. Cuando las compañías pasen de pequeñas iniciativas a estar todos pensando en esto, surgirá el efecto Google: quién vió pauta en radio, tv, vía pública, diarios o banners de la empresa?? Se conoce por lo que hace y transmite en la red. Hagan la suma de cuantos vieron videos en youtube relacionados con Google!? solo ahí se cuentan en millones.

Desde otra perspectiva y con otro fin (aún no podemos hacer de todo aquí) humildemente jaja! buscamos generar algún espacio nuevo y alternativas diferentes como el impulso a los blogdays, que consideramos una genuina manera de expandir esto al interior, y que no se estaba haciendo.

Siendo creativos en este aspecto, agragamos un valor al ecosistema local, y por otro lado también se consiguieron objetivos PR ya que en breve nos convertimos en una de las pocas empresas que encararon proyectos y nos posicionamos localmente. Pero nunca al iniciar esto tuvimos por objetivo solamente el de posicionarnos como referentes entre las empresas. Si había intención de difundir el proyecto (concurso de business plan+seminarios) con los recursos que teníamos disponibles ($ no había como para pensar en grandes pautas, por lo que prensa tradicional + la apuesta a lo viral eran las herramientas)

Esa estrategia inicial hubiese tenido quizás el espacio normal para un programa de RSE que hace cualquier compañía grande. Pero la situación de convertirnos en una de las pocas estrategias de blogging local potenció esto.

El tema en todo esta cuestión son las urgencias. Pero si ponemos la palabra urgente junto a reputación, seguramente no se van a llevar del todo bien. Quizás con urgente se adapte más creativo. Aún en pequeños espacios y con los márgenes que cada uno tiene no habría que descuidar lo anterior.

3 Responses to “Blogging corporativo. Experiencia Telefónica (II)”

  1. on 25 Abr 2008 at 1:10 pmJosé María

    Sin dudas la experiencia de Tendencias es un caso testigo a nivel local. Me pregunto hasta que punto esos intangibles son activos decisivos en una estrategia de blogging corporativo. Gutiérrez menciona el caso de empresas que intentaron manipular Wikipedia. Si bien fueron descubiertas, eso no impide que cierto grupo de autores lo siga haciendo a modo personal y a pesar de eso, se ha ganado su reputación. Tecnorati generalizó el concepto de Autoridad en lugar de Reputación, pero aun así, es difícil mensurar la calidad de esa reputación en la red.
    No obstante, los errores que una empresa pueda cometer en su estrategia 2.0 tienen un punto de contacto con su existencia física, por lo tanto cada error se paga doble.
    En ese sentido, lo urgente se convierte en enemigo de lo necesario.

  2. on 25 Abr 2008 at 4:56 pmMagdalena

    Buenísimo Sebas…éste post y el anterior..

    saludos!
    Tuti

  3. on 27 Abr 2008 at 7:28 amSebas Parigi

    gracias José María por tu reflexión. Que periodistas especializados como vos y de años en tecnología digan que es un caso testigo reafirma que lo que intento contar tiene algún sentido.
    Es muy cierto lo que decís sobre reputación vs. autoridad, pero creo que en un ambiente transparente donde casi todo es verificable y “viralizable”, quizás la autoridad de technorati demore un poco en perderse pero la reputación se pone en juego a cada instante. Los rankings de autoridad con cuantitativos, pero seguro llegará aqui también la forma de hacerlos cuali como sucede en otros ámbitos (fiabilidad de intituciones o políticos).
    Creo que el trade off entre on line/off line se debate a cada instante y en ambas vías; y a priori a muchas empresas les será difícil ser coherentes en ambas.
    saludos

    Magdalena, gracias y un beso!

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