Leyendo un artículo de Antoni Gutierrez (al que accedí a través de Germán Angelli), encontré algunas reflexiones muy interesantes en torno a como las empresas ingresan al mundo de la web 2.0, las motivaciones y algunos de sus inconvenientes. La experiencia que me tocó realizar en Telefónica tiene que ver con eso, por lo que voy a tratar de utilizar estas cosas como testeo y reflexión de lo que fuimos haciendo desde que comenzamos el año pasado.

Lo primero a destacar es sin dudas la posibilidad de comprender que estamos en presencia de dos planos totalmente distintos, y en algunos casos opuestos.

En la nueva Internet 2.0 el valor se centra en conceptos asociativos y en la fuerza del conocimiento compartido. Los ejemplos de referencia ya no son los grandes portales que visitas sino las redes sociales que compartes o los blogs de referencia que sigues. Las nuevas métricas de valor y de reputación son diferentes y así las páginas vistas son sustituidas, por ejemplo, por la cantidad y la calidad de lectores de tus feeds.

Resulta muy claro este párrafo. Las empresas han estado por años “cerrando” sus contenidos, contratando los más caros desarrollos para sus “portales”, y no poniendo a disposición casi ninguna forma de contacto entre el mundo interior y exterior más que los famosos buzones de sugerencias.

Lo primero que traté de hacer cuando empecé con esto fue meterme no solo en la formas y herramientas sino en la filosofía y el espíritu del fenómeno. Mi primera reacción fue quizás de algún descrédito seguido de un agudo cuestionamiento (en el sentido académico del término) cuando cursaba el MBA.

Profundicé en algunas lecturas con gran interés, tratando de buscar el sentido más que la forma, y la manera de relacionarlo con las ideas y acciones intra-corporación. Seguramente algunas herramientas se veían atractivas como para solucionar problemas “logísticos”: el medio on line, y las facilidades en torno a eso son un diferencial a algunos de los canales habituales. Teníamos que pensar en una llegada a las universidades del país, presentarles un concurso de planes de negocio, darles feedback, recibirlos, etc. El mail y hasta la dirección postal eran las formas habituales.

Que se encuentra buceando en las profundidades? que para el éxito ( o por lo menos no el fracaso,- xq también hay que ser humildes, no?-) es necesario asumir algunos riesgos dado que no se trata de nuevas herramientas que facilitan tareas. Por lo menos no pasa eso en una empresa, donde cambios de modelo impactan en unas cuantas variables. De mínima, imagen y reputación. De máxima, la rentabilidad.

La Red es muy sensible y la reputación se gana o se pierde con mucha facilidad si se introducen prácticas y comportamientos que no forman parte de la nueva ética digital. Algunas empresas pueden pagar un alto coste en imagen si no comprenden que en Internet el reconocimiento es paralelo a la autenticidad. En la sociedad red, en el mercado red, no se trata sólo de intuiciones y decisiones más o menos acertadas o modernas, el desafío es cultural y de comportamiento.

Sin meternos aún en temas de ética blogger (pero en lo que también nos toca analizar lo hecho), el desafío cultural o de comportamiento estaba presente. Algunas pequeñas cosas que hicieron al origen del proyecto nos pusieron en esa perspectiva. El propio hecho de contarlas fue quizás un desafío también. También ampliaré acá.

Dos pequeños ejemplos (que son ejemplos y pequeños, pero indicativos a su vez) ilustran quizás de lo que hablo:

  • como en todo blog la mayoría de los autores se muestran tal cual son, -por lo menos a mi me gusta ese tipo de relación y no el anonimato- por lo que decidimos poner las fotos de los que hacíamos el proyecto. Yo puse una foto en la que estaba con mi flamante beba porque (a quién no?) era y es parte de lo que soy y amo. Pero esto quizás no es habitual en un ámbito corporativo. Algunos comentarios circularon más o menos explícitos en contra de eso. Negar que tuve algunas vacilaciones sería mentiroso pero, y a pesar de que quizás el nuevo chiche estraba siendo observado internamente, estaba seguro de que no estaba equivocado.
  • una vez alguno de nosotros cometió el terrible pecado de escribir alguna cosa con falta de ortografía en un posteo. Pasó algo parecido, cuando si encuestamos a la blogósfera cuanto interfiere esto en el blogging la respuesta sería categórica. Para ponerlo en otros términos, era visto con mejores ojos una hermosa, colorida y rimbombante pieza publicitaria; que el intento de una comunicación directa, bidireccional, participativa, presonal y genuina con las personas.

4 Responses to “Blogging corporativo. Experiencia Telefónica”

  1. on 23 Abr 2008 at 12:52 pmDavid Bartolomé

    Con referencia a Telefónica, blogs y Web 2.0 te recomiendo que veas el evento que ha retransmitido Telefonica hoy al respecto de la publicación de un libro colaborativo (120 autores): http://campusuniv.campusred.net/vod-publico2/directo-ekiss-es.asp

    Un abrazo.

  2. on 23 Abr 2008 at 2:06 pmSebas Parigi

    Hola David! sabía algo del libro pero no que allá estaban con el evento, muy bueno!
    abrazo

  3. on 24 Abr 2008 at 9:03 amMariano

    Sebastián, como va? antes que nada te felicito por tu segundo hijo.
    Muy buena la reflexión que haces sobre la experiencia de los blogs, en muchas cosas, todos en algún punto nos sentimos identificados. Nos mantenemos en contacto. Slds…

  4. on 24 Abr 2008 at 9:51 amSebas Parigi

    Como estás Mariano, muchas gracias por tus palabras y espero sirvan las experiencias que voy a contar
    abrazo

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