Crisis financiera y una visión del sector
Enero 23rd, 2008 by Sebas Parigi
A propósito de la crisis financiera que estamos viviendo por estos días, hace poco leí un muy buen artículo en El Cronista de Martín Wolf , editor del Financial Times.
La nota no tiene comentarios aún. Es cierto que el tema de loggearse no es muy cómodo, de hecho mi usuario es de hace mucho y me costó recordarlo, y acceder a la clave.
Quizás es un tanto fuerte hacia los bancos pero no deja de mostrar alguna parte de la realidad y su autor tiene alguna entidad…
Los Bancos son necesarios, pero se debe limitar su poder
El mundo ha presenciado más de un centenar de crisis bancarias graves durante las últimas tres décadas. En ese periodo, las autoridades han tenido incluso que acudir al rescate del sistema financiero de Estados Unidos –en la mayor parte de los casos, el más sofisticado del mundo– en cuatro ocasiones.
Ningún sector tiene un talento similar para privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. Ninguna otra industria
muestra una indignación tan farisaica cuando las autoridades públicas, léase bancos centrales, no acuden inmediatamente a su rescate cuando se meten en problemas (tan merecidos, por otra parte).
Aun así, es lógico que esperen una intervención. Saben que mientras los errores sean “comunes”, el Estado irá al rescate.
Los conflictos de interés creados por las grandes instituciones financieras son mucho más complejos de manejar que en cualquier otro sector por tres motivos.
En primer lugar, son las únicas empresas capaces de devastar economías enteras. En segundo lugar, en ningún otro sector la incertidumbre está tan presente y, por último, no hay otra actividad en la que, para la gente ajena al sector, sea tan difícil detectar errores de gestión, al menos a corto plazo.
Por consiguiente, esta industria se puede considerar excepcional. Mi temor es que la combinación de la fragilidad del sistema financiero y las enormes recompensas que genera a los empleados destruya algo mucho más importante: la legitimidad política de la propia economía de mercado en todo el mundo.
Hasta ahora, el principal esfuerzo oficial ha sido combinar apoyo con regulación: ratios de capital, sistemas de gestión de riesgos, entre otros.
Sin embargo, esos esfuerzos enfrentan obvias dificultades: es un juego de niños para los brillantes y motivados trabajadores del sector obtener regulaciones que los beneficie.
Es hora de pensar cómo solucionar los problemas.¿Cuáles son las alternativas? Muchos seguidores del liberalismo de mercado preferirían abandonar el sector a los rigores del libre mercado. El conflicto central es el que existe entre empleados, sobre todo directivos, y el resto. Al pagar enormes bonos en base a los rendimientos a corto plazo en un sistema en el que los bonos negativos son imposibles, los bancos crean incentivos gigantescos para disfrazar tomas de riesgo con creación de valor.
Sin embargo, las instituciones no pueden cambiar el sistema de remuneración por su cuenta sin perder talentos. Por lo tanto, es posible que los reguladores tengan que actuar. La idea de semejante intervención oficial es espantosa, pero la alternativa de reiteradas crisis interminables es incluso peor.
Aquí, los aspectos importantes son: primero, no podemos fingir que el comportamiento del sistema financiero no es una cuestión de interés público; y, segundo, si se quiere solventar el problema, los incentivos para los que toman las decisiones tienen que estar mejor alineados con los resultados.
Hay algo bastante claro: de igual modo que la guerra es algo demasiado importante como para dejarla en manos de los generales, el sector bancario es demasiado importante para situar su destino en manos de los banqueros, con independencia de nuestra empatía hacia ellos.
http://www.ft.com/cms/s/0/73a891b4-c38d-11dc-b083-0000779fd2ac.html


